jueves, 23 de mayo de 2013

Street Art, Guerrilla Marketing y Prostitutas, una campaña social

Si creas algo realmente novedoso, o bien transformas algo ya existente en un éxito, las copias no tardarán en salir. Eso es un echo y no hay nada de malo en ello, aunque más de una vez he oído que la publicidad prostituye estas "originalidades" vanalizandolas, y bien, tienen toda la razón, es el precio del triunfo. Pero además también sirven para hacer campañas sociales, y cabe destacar, que la publicidad no afecta al espíritu original. El Street Art ha sido muy imitado en muchas campañas, pero creo que ninguna ha conseguido realmente llegar al espíritu, en este caso, la multinacional Ogilvy, ha conseguido una campaña social en favor de las trabajadoras sexuales de la mano de su sindicato Ammar en Buenos Aires. Más del 86% de las trabajadoras sexuales son madres, es el lema para buscar una ley que las defienda.
El Proyecto Ammar se fundamenta en la importancia de la auto-organización de un sector de mujeres que somos excluidas, discriminadas y marginadas, sometidas día a día e históricamente a todo tipo de maltratos.
Buscamos fortalecernos mediante la defensa de la libertad laboral a través de conocer y ejercer nuestros derechos humanos y de generar estrategias para el cuidado de nuestra salud integral.
Las trabajadoras sexuales de Ammar somos mujeres adultas, que ejercemos este trabajo por consentimiento propio y de manera autónoma.
Las Trabajadoras Sexuales somos triplemente marginadas: por ser mujeres, por ser pobres y por ser trabajadoras sexuales.
Podemos hablar de “trabajo sexual” y no de “prostitución” como resultado de una larga batalla ideológica y política en el marco de la concepción de los derechos humanos y el respeto por la libre determinación de las mujeres. Y creemos que es necesario conseguir las condiciones dignas para realizar nuestro trabajo y así salir de la clandestinidad a la que nos exponen constantemente. Por esa razón nos organizamos como sindicato.

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